sábado, 6 de febrero de 2016

CUBA, ANTES DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA



Héctor Béjar[1]


Cuba, uno de los primeros puntos de arribo de Cristóbal Colón a América, tierra de siboneyes y taínos, Capitanía General desde el siglo XVI, fue el último país latinoamericano en independizarse de España y esa circunstancia convirtió a la isla en el punto preferente y más importante de contacto e influencia de la corona de Madrid en esta parte del mundo durante la mayor parte del siglo XIX cuando el resto del territorio colonial ya se había convertido en un grupo de repúblicas independientes. Desde el punto de vista de independencia y dependencia colonial, los cubanos fueron los primeros y los últimos. Desde el punto de vista de la revolución socialista americana, son los primeros. Hay continuidad histórica entre la guerra por la independencia de España y la independencia de los Estados Unidos.
Anotemos que también, antes del siglo XIX, Cuba fue la puerta de entrada y de salida entre Europa y América.
Cuando el poder de los Austrias pasó al de los Borbones al final del siglo XVIII, la escolástica de los Austrias fue renovada por la versión borbónica de la ilustración francesa, dentro de los límites del catolicismo en casi todo el mundo hispano, y también en Cuba. Si en el Perú tuvimos la Sociedad de Amantes del País, precursora de nuestra independencia política de España, Cuba tuvo la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Si tuvimos nuestro Real Convictorio de San Carlos desde 1770, semillero de quienes participaron en nuestra independencia, Cuba tuvo el Real Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio desde 1774, donde estudiaron Félix Varela y Morales y su discípulo José Antonio Saco y López Cisneros.
José Agustín Caballero (1762 – 1835), fue introductor de Locke, Condillac y Newton en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Fue precursor de la educación primaria gratuita y cofundador del primer periódico de Cuba, el Papel Periódico de La Habana, fundado en 1790. Fue maestro de Félix Varela y José de la Luz y Caballero.
El padre José de la Luz y Caballero (1800 – 1862) reformó la enseñanza escolástica en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Fue un precursor de los estudios experimentales que ya eran necesarios en esos años para sostener la calificación de los obreros y técnicos en la creciente industria azucarera.
Mientras otras colonias habían producido oro y plata, Cuba producía azúcar, el oro blanco, a partir de la caña que fue llevada por Colón en su segundo viaje. Cuba fue el primer país en tener ferrocarriles que fueron instalados para abastecer de caña a unos 1000 ingenios alrededor de 1830[2].
De la Luz Caballero perteneció a la generación cubana de la Real Sociedad Patriótica de La Habana o Real Sociedad Económica de Amigos del País, sociedad que fue fundada a iniciativa de Carlos IV en 1793 y trabajó hasta 1896 sobre economía, naturaleza y sociedad, convirtiéndose en un centro de los intelectuales y científicos criollos.
De la Luz y Caballero llamó a hacer ciencia para la patria. Como sostienen muchos autores cubanos, en Cuba, desde muy temprano, el concepto de ciencia apareció unido al concepto de patria; y el concepto de independencia significó autonomía y obtenerla sin ayuda externa. La patria, no el egoísmo que busca la utilidad monetaria, operó desde el comienzo como el elemento mediador entre la ciencia y la realidad.
El sacerdote católico Félix Varela y Morales (1787 – 1853), continuó el trabajo académico de su antecesor diferente del escolasticismo, en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Fue el primero que utilizó el castellano y no el latín en sus clases, y también introdujo la experimentación en los estudios. Fue con Varela que nacieron los estudios científicos, sociales y políticos cubanos sobre una base ética y nacional.  Introdujo el estudio de las ciencias. A estos cambios José Antonio Saco, su discípulo, los calificó como una revolución en el pensamiento cubano. En La filosofía cubana se dice que “José de la Luz y Caballero definió a Varela como "nuestro verdadero civilizador" y quién "nos enseñó primero en pensar". José Martí lo llamó "patriota entero"[3]. Varela sostenía que los cubanos debían estudiar lo más importante de la producción de ideas en el mundo teniendo como referente la realidad inmediata, y usando el método que les permitiera conocerla. Afirma Eduardo Torres Cuevas: “El carácter electivo del pensamiento Vareliano, basado en el arte de razonar y en la experiencia, permitió trazarle un rumbo propio al pensamiento cubano. Necesariamente esta actitud implicaba el desarrollo de una conciencia cubana[4].
Varela fue diputado a las Cortes de Cádiz en 1822 y después tuvo que exiliarse a Estados Unidos por haber votado contra la decisión real de entregarse a la invasión napoleónica.
Desde su periódico "El Habanero" editado en Filadelfia, combatió la esclavitud, defendió la independencia de América e inició la idea de que Cuba debía ser independiente tanto de España como de los Estados Unidos y que “esa independencia sólo sería real si se lograba con los propios medios y por los propios naturales”[5].
En el cenotafio de mármol que contiene sus huesos, la juventud estudiantil de 1911 hizo grabar las siguientes palabras en latín: “Aquí Descansa Félix Varela. Sacerdote sin tacha, eximio filósofo, egregio educador de la juventud, progenitor y defensor de la libertad cubana quien viviendo honró a la Patria, y a quien muerto sus condiscípulos honran  en esta Aula Magna[6]. 
La lucha intelectual por la independencia continuó durante todo el siglo, mientras en el continente nacían las repúblicas. José Manuel Mestre (1832 – 1866) fue profesor de filosofía en la Universidad de La Habana, se incorporó a la lucha por la independencia en 1868.
El sabio laico José de la Luz, fue director del periódico El Salvador entre 1848 y 1862.
Lorenzo Erbiti publicó su Caracterización del orden social en 1900.


Cuba obtuvo su independencia de España luego de una larga guerra al final del siglo XIX.
Hay una vinculación entre Cuba y el Perú en esa guerra.
Leoncio Prado Gutiérrez, hijo de Mariano Ignacio Prado, combatió contra los españoles desde los doce años en el Regimiento de Lanceros de la Unión que dirigía su padre. A los trece años participó en la batalla de Abtao bajo el mando de Manuel Vilar, contra la escuadra española que pretendía reconquistar el Perú. Fue ascendido a alférez el 2 de mayo de 1866. Como estudiante del colegio Guadalupe encabezó la primera rebelión estudiantil contra el tiránico régimen del colegio. Fue enviado lejos a la selva, a explorar la región del Pozuzo. Derrocado su padre viajó a estudiar a Richmond en los Estados Unidos donde se enteró de la situación de Cuba y se unió a los revolucionarios cubanos en 1874 junto con sus hermanos Justo y Grocio. Presentó al Gobierno de Armas de Tomás Estrada Palma su proyecto de capturar los buques de bandera española y fundar una armada cubana para hacer realidad un 2 de mayo cubano, es decir una repetición del triunfo de las fuerzas peruanas y chilenas contra la flota colonial. Escribe en una de sus cartas: "Para ser completa la emancipación de la América Colonial, el mar Atlántico reclama un 2 de mayo tan americano y concluyente  como lo tuvo el mar Pacífico en las aguas del Callao. 
Estrada le rehusó el apoyo. Junto con diez jóvenes cubanos el 7 de noviembre de 1876 tomó la nave de guerra Moctezuma defendida por 60 tripulantes, asumió el mando, izó la bandera de Cuba independiente y le cambió el nombre del buque, de Moctezuma a Carlos Manuel de Céspedes. A partir de ese momento, perseguido por los españoles, el Céspedes emprendió una verdadera odisea por los mares del Caribe, Honduras y Nicaragua. Agotado el carbón y rodeado por los españoles, hizo desembarcar a los prisioneros e incendió el buque. Leoncio Prado y algunos de sus compañeros se salvaron caminando de noche por los manglares y pasando las más grandes penalidades.
Era el hijo de un presidente peruano combatiendo bajo las banderas de la Cuba independiente con el pleno apoyo de su gobierno. Como consecuencia de la victoria de 1866, el gobierno de Prado determinó ayudar a la culminación de la independencia de todas las colonias españolas. Por eso, después de su acción en Cuba, Leoncio Prado empezó a organizar una expedición a Filipinas. Pero debió regresar al Perú para actuar como guerrillero contra el invasor chileno en la Guerra del Pacífico, donde murió heroicamente luego de ser capturado herido.

Enrique José Varona (1849 – 1933).
Otra relación entre Cuba y Perú se da a través de uno de los líderes intelectuales de la independencia Enrique José Varona. La nieta de Varona, Dora Varona, poeta y narradora, fue esposa de nuestro gran novelista Ciro Alegría.
En Nueva York, Enrique José Varona fue jefe de redacción del periódico Patria a pedido de José Martí en 1895. Fue Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, autor del Plan de Enseñanza Secundaria de 1898, que se mantuvo vigente hasta 1940. Una vez instaurada la independencia en 1903, fue profesor de lógica, filosofía y sociología en la Universidad de La Habana. Fue el líder espiritual y el paradigma de la juventud en la revolución contra la dictadura de Gerardo Machado en 1930. Sus Conferencias filosóficas además de muchos otros libros sobre filosofía, lógica y moral, fueron publicadas en tres series en 1880, 1886 y 1888. En 1921 pronunció su discurso sobre El imperialismo yanqui en Cuba. En 1923 participó en la fundación de la Federación de Estudiantes Universitarios FEU a solicitud de Julio Antonio Mella.
El filósofo cubano Humberto Piñera dice que Varona residió físicamente en Cuba pero estuvo al tanto de los últimos avances del pensamiento europeo, lo que le dio una vasta cultura humanista y filosófica. Se hizo positivista no por imitación sino como resultado de una libre e ilustrada elección. Alcanzó una clara madurez intelectual que le permitió elaborar una forma personal e independiente de positivismo en que manifestó discrepancias con algunos de los pensadores positivistas del naturalismo materialista y agregó sus propios descubrimientos y proposiciones, especialmente en psicología y lógica. Impugnó la clasificación comteana de las ciencias haciendo ver que hay retroalimentación entre las generales y las especializadas y defendió la lógica inductiva. Se puede afirmar que el suyo fue un positivismo crítico. Fue un laico radical y antimetafísico y estuvo en contra de convertir el positivismo en una religión[7].

José Martí Pérez (1853 – 1895)
Intelectualmente, el siglo XIX latinoamericano se abre con Simón Bolívar que libera a las que serían después seis repúblicas y se cierra con José Martí, el iniciador de la última guerra de independencia del siglo, en Cuba. Ambos, Martí y Bolívar, fueron filósofos, republicanos, liberales, anti imperialistas; y expusieron sus ideas en pulcros y argumentados textos, escritos a lo largo de sus vidas intensas. Ambos propusieron la unidad de los países latinoamericanos y señalaron el peligro que representaba para ellos la naciente potencia de los Estados Unidos de Norteamérica. Las obras de Martí, político, narrador y poeta, han sido publicadas en 25 tomos.
Para José Martí, la patria sería no solo la isla antillana donde él nació, sino la humanidad. Esta relación marcó desde el comienzo la evolución del pensamiento escolástico al moderno. El hecho de que la guerra por la independencia sea más reciente que en otros países latinoamericanos marcó también la vigencia de la independencia en la reflexión sociológica y filosófica[8].
Preso en Isla de Pinos en 1870, deportado a España, Martí cursó allí sus estudios profesionales. A los 21 años, se graduó en la Universidad de Zaragoza en derecho civil y canónico, y en filosofía y letras, en 1874. Viajó a París y Nueva York. En 1878 vuelve a La Habana. Detenido en 1879 es deportado nuevamente a España, esta vez con su esposa e hijo. Entre 1880 y 1890, habiendo sido elegido miembro del Comité Revolucionario, desarrolla una intensa campaña independentista desde Nueva York publicando artículos en diversos diarios de Sudamérica. Es expulsado de Venezuela en 1881. En 1882 se reúne con los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo. En 1892 promueve la fundación del Partido Revolucionario Cubano e inicia la edición del periódico Patria. En 1894 diseña el plan de alzamiento en Cuba. El plan es descubierto pero continúa con los preparativos. Firma la circular de guerra en 1895. Muere el 19 de mayo de ese año en el combate de Dos Ríos.
En la línea de Bolívar, quien fue el primero en darse cuenta del peligro que representaban los Estados Unidos para América Latina, Martí denunció la contradicción entre el avance material de los Estados Unidos y su pobreza espiritual. Postuló una revolución que acabe con todas las revoluciones; es decir, que abra un período de paz y estabilidad. Y tuvo muy claro que el objetivo de los revolucionarios no es hacer la guerra sino una paz verdadera con justicia.
Martí se refirió a la filosofía como la “ciencia del espíritu” cuyo objetivo sería buscar el equilibrio entre los hombres y las naciones. Le adjudicó un rol transformador para lograr la justicia entre los seres humanos. Previno contra la demagogia y la imitación de las ideas extranjeras[9] y postuló “una república trabajadora, una república moral”. Partidario de la necesidad de la revolución, previno que ésta debía hacerse sin caudillismo. La revolución que no haga presidente a su caudillo, la revolución contra todas las revoluciones, el levantamiento de todos los hombres pacíficos, convertidos en soldados, para que no vuelvan a serlo jamás.[10]

Julio Antonio Mella
Entre los fundadores de la Federación de Estudiantes Universitarios FEU se encuentra Julio Antonio Mella, combatiente estudiantil contra la Enmienda Platt, cofundador del Partido Comunista de Cuba, también ligado al Perú, en la medida en que fue de los primeros en denunciar el propósito oportunista y divisionista del Apra de Haya de la Torre en el movimiento anti imperialista internacional, durante y después del Congreso contra la opresión colonial y el imperialismo, de Bruselas en 1927. Bajo la dictadura de Gerardo Machado, Mella fundó la Universidad Popular José Martí a la manera de las Universidades Populares González Prada del Perú iniciadas por Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui. 
“En febrero de 1927, Mella y Haya de la Torre se encontraron en Bruselas en el Congreso Antiimperialista. Haya estaba formando su Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) en abierto paralelismo con la Liga Antiimperialista de las Américas (LADLA) que tenía sede en México.
En el Congreso, Mella presentó las ponencias Cuba, factoría yanqui, La verdad del campesinado en Cuba y Machado: fascismo tropical, ponencias elaboradas con Rubén Martínez Villena.
Ubicado dentro del marxismo ortodoxo, Mella no compartía las tesis de Haya acerca de la misión histórica de las clases medias y los intelectuales.
Sin embargo, Haya y Mella compartían su anticlericalismo. Mella participó en la fundación de la Liga Anticlerical en La Habana y a su arribo a México se afilió a la Liga Anticlerical que tenía como vocero gráfico a El Bonete. Haya había encabezado las manifestaciones contra la entronización del Corazón de Jesús en Lima, en 1923 y estaba afiliado desde 1924 a la logia masónica Chilam Balam de Mérida, Yucatán, a la que también pertenecían Esteban Pavletich y Augusto César Sandino.
Como comunista, Mella formaba parte de la III Internacional. Haya postulaba al Kuomintang cual modelo de frente único de clases. Haya publicó su texto “El APRA y el Kuo Min Tang”, sustentando las supuestas afinidades entre el movimiento antiimperialista latinoamericano y chino. Poco después se produjo la masacre de comunistas por Chiang Kai Shek.
Entre 1925 y 1927, eran los tiempos del gobierno de Plutarco Elías Calles, las disputas por la sucesión de Lenin en la Unión Soviética y la guerra de los cristeros de 1926 a 1929 que causó unos 250 mil muertos, más muertes que la revolución de 1910. Eran tiempos de rabia y radicalismo, previos a la crisis capitalista de 1929. Comunistas y apristas apoyaban a Calles en su controversia petrolera con Estados Unidos, su solidaridad con la Nicaragua de Sandino, sus relaciones diplomáticas con la Unión Soviética y su defensa del Estado laico frente al clero y los cristeros. El embajador de Estados Unidos James Sheffield y el secretario de Estado norteamericano atacaban a Calles acusándolo de bolchevique. Sin embargo, para Mella el apoyo a Calles frente a Estados Unidos había perdido sentido a partir de marzo de 1928 en que el gobierno reconoció los supuestos derechos a las empresas norteamericanas que operaban en el país con anterioridad a la Constitución de 1917.
Posteriormente al Congreso de Bruselas, Haya promovía la ruptura con la Internacional y la formación del Apra bajo su liderazgo autonominado.
Cuando Haya llegó a sostener: “queda establecido que el órgano único (que habrá de realizar la revolución libertadora del Perú) será el Partido Nacionalista Libertador del Perú, organismo político militar revolucionario que reconoce como fundador y jefe supremo en ambos órdenes a Víctor Raúl Haya de la Torre...” esa declaración causó la ruptura con José Carlos Mariátegui. Nicolás Terreros y Jacobo Hurwitz se integraron a las filas de la Liga Antiimperialista y del Manos Fuera de Nicaragua, por lo que se vincularon con Mella. Éste y Salvador de la Plaza y los hermanos Gustavo y Eduardo Machado –del Partido de la Revolución Venezolana– compartían un ideario cada vez más opuesto al aprismo.
El 3 de diciembre de 1927, Mella criticó a Haya de la Torre por su plan de integrar una comisión para fiscalizar las elecciones en Nicaragua, favoreciendo a Adolfo Díaz Recinos y Emiliano Chamorro Vargas o al liberal José María Moncada Tapia, al estilo de las propuestas del Senado yanqui.
Cando Mella publicó su texto clásico Qué es el ARPA, Haya respondió en su acostumbrado tono vanidoso, ofendido y amargado, tal como había respondido a Mariátegui: “Aquí ha aparecido un folleto de Mella furibundo contra el APRA y contra mí. Está vomitando bilis. No ha causado buena impresión y se trata hasta de recoger la edición. A nosotros nos conviene que circule. Varias gentes espontáneamente han respondido. La cosa es grotesca”[11].
Mella fue asesinado en la noche del 10 de enero de 1929, presumiblemente por un agente de Machado o un militante estalinista. El crimen nunca fue esclarecido.

Juan Marinello 1898 –1977
Colaboró con Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena en el movimiento por la reforma Universitaria y en la creación de la Universidad Popular “José Martí”. Se vinculó a la vanguardia juvenil intelectual que emergió entre los años 20 y 30, período que él llama la década crítica, en la que se produjeron la fundación de la Confederación Nacional Obrera de Cuba y el Partido Comunista.
Doctorado en filosofía y letras y profesor del Instituto de Lenguas Modernas de la Universidad de La Habana, se incorporó a la  protesta contra el régimen de Machado. Después de la muerte de Mella en 1932, presidió la Liga Antiimperialista y el Primer Congreso Internacional Contra la Guerra, la Intervención y el Fascismo, celebrado en La Habana en 1934.
Presidiendo el Partido Unión Revolucionaria Comunista, fue electo, representándolo, delegado a la Asamblea Constituyente de 1940. El mismo año fue candidato de su partido a la Alcaldía de la Habana y, dos años más tarde, electo representante a la Cámara. Presidió además la Comisión de Enseñanza Privada del Consejo Nacional de Educación y Cultura (1941). Dirige el Partido Socialista Popular, (1944), cargo que ocupó hasta la disolución de ese partido. En las elecciones de junio de 1944 fue electo senador por la provincia de Camagüey, ocupando en 1946, la vicepresidencia del Senado.
Fue candidato a la presidencia de la República por el Partido Socialista Popular en 1948.
Su labor como pedagogo fue extensa y abarcó varios países. En su producción intelectual resalta entre otras, Juventud y Vejez (1928). Sobre la Inquietud Cubana (1930), Americanismo y Cubanismo Literarios (1932), Poética, Ensayo en Entusiasmo (1933), Momento Español (1937), Actualidad Americana de José Martí (1945), Meditación Americana (1959), El pensamiento de Martí y Nuestra Revolución Socialista (1962), Contemporáneos (1964), Creación y Revolución (1973) y su libro orgánico y fundamental Martí, Escritor Americano (1958).
Fue vicepresidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO.

Rubén Martínez Villena (1899 – 1934)
A los 21 años era un poeta conocido. Redactó el 18 de marzo de 1923 la Protsta de los Trece  contra la corrupción del gobierno. Se enfrentó al gobierno de Machado y entró a formar parte del Partido Comunista de Cuba. Dirigió a pesar de su tuberculosis incurable, la huelga general que derrocó al gobierno d Machado. Murió el 16 de enero de 1934.

Jorge Mañach
Jorge Mañach Robato (1898 – 1961) se graduó en Harvard y La Sorbona. Participó en la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado y formó parte de uno de los gobiernos provisionales que le sucedieron junto a Rubén Martínez Villena.  Con Martínez Villena, Raúl Roa, quien sería después canciller de la república socialista, y Juan Marinello, tomaron parte en la lucha contra la dictadura.
Mañach es autor de Martí, el apóstol. Al retornar la represión debió exilarse a los Estados Unidos hasta que regresó a Cuba en 1939 y fue electo constituyente para redactar la Constitución de 1940. Fue ministro del primer gobierno de Batista en 1940 y se convirtió en uno de los dirigentes del Partido del Pueblo Cubano con Eduardo Chibás en 1947. En 1950 funda el programa de TV Ante la Prensa, de la CMQ, una de las primeras televisoras del continente. Pero debió abandonar nuevamente Cuba en 1953 luego del golpe de Batista el 10 de marzo. Se volvió un activista anticomunista, promovió el Congreso por la Libertad de la Cultura y publicó la revista Cuadernos. Pocos años después se reveló que éstas y otras actividades intelectuales formaban parte de las promociones de la CIA contra el comunismo durante las peores etapas de la guerra fría. En 1959, derrocado Batista, retornó a Cuba. Se volvió a exilar a Puerto Rico y murió en 1961, el mismo año de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos y la Primera Declaración de La Habana.
La revolución de 1930 estableció una Junta de Gobierno presidida por Ramón Grau San Martín, Antonio Guiteras y Eduardo Chibás. Chibás se hizo cargo del Ministerio de Trabajo recién creado, estableció la jornada de ocho horas y creó el sistema de seguridad social. La creación de la seguridad social en Cuba es así anterior a su establecimiento en el Perú donde el seguro social fue creado en 1936 por la dictadura de Benavides como un instrumento dirigido a aplacar las luchas sindicales de apristas, anarquistas y comunistas.
En setiembre de 1933, el sargento Batista tomó el poder mediante un golpe de estado, entre 1934 y 1940, Batista reprimió a los trabajadores azucareros. En 1934 Grau San Martín creó el Partido Revolucionario Cubano o Partido Auténtico sobre la base de un pensamiento martiano y anti imperialista.
En la Constituyente de 1940 participaron Carlos Prío Socarraz, Blas Roca, Juan Marinello, Eduardo Chibás y Ramón Grau San Martín. Batista fue elegido Presidente en 1940.
En 1944 fue elegido Ramón Grau San Martín. Sigue Carlos Prío Socarraz. La corrupción penetra el sistema democrático y el Partido Auténtico. En vista de la corrupción del Partido Auténtico, Eduardo Chibás funda el Partido del Pueblo Cubano o Partido Ortodoxo en 1947, con un programa de independencia económica y reforma agraria. En 1950 acusa al ministro de Educación José Manuel Alemán de robo y se suicida en 1951 al no poder probar su denuncia. Muerto Chibás, Batista da un nuevo golpe de estado el 10 de marzo de 1952.
El 26 de julio de 1953, 135 jóvenes seguidores de Chibás encabezados por Fidel Castro, Abel Santamaría y Raúl Castro, asaltan el Cuartel Moncada en Santiago de Cuba y 28 jóvenes el Cuartel de Bayamo.
Fidel lee la proclama:
Compañeros: Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, … de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertad o muerte! Ya conocen ustedes los objetivos del plan. Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad. Aún están a tiempo para decidirse. De todos modos, algunos tendrán que quedarse por falta de armas. Los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar sino por última necesidad.

No matar sino por última necesidad. Un eco de las ideas de Martí.
Batista dio la orden de matar a diez revolucionarios por cada soldado muerto. 55 jóvenes fueron torturados y asesinados. Se mató durante una semana.
Batista fue reelegido en 1954 con la oposición en retirada.
El 2 de diciembre de 1956 se realizó el desembarco del Gramma, abreviatura de grand mother, en el Oriente. Tras una guerra de guerrillas, los revolucionarios entraron a La Habana el 1 de enero de 1959.
Batista escapó con una fortuna que se calculó en 100 millones de dólares de la época. Murió en 1973 en España.
La revolución prometida había llegado para no irse.

De lo anterior propongo desprender las siguientes conclusiones:
La revolución socialista cubana fue resultado de un largo proceso histórico que viene desde los tiempos coloniales y su rol de puerta de entrada y salida del mundo americano hacia y desde España.
Su primera decisión por el socialismo en el continente, la fuerza y sorprendente consistencia de principios de esta decisión, es resultado de esta continuidad histórica.

Lima febrero 2016



BIBLIOGRAFÍA

 

CAMACHO ASSEF Volfredo; PINEDA FOLGOSO Leonel; BARREDO GARCÉS Carmen. La filosofía educativa cubana como vanguardia de nuestras luchas revolucionarias. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm Febrero 2016.


TORRES CUEVAS Eduardo, LOYOLA VEGA, Eduardo. Historia de Cuba.

CAMACHO ASSEF VOLFREDO; PINEDA FOLGOSO Leonel; BARREDO GARCÉS Carmen. La filosofía educativa cubana. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm. Febrero 2016

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PIÑERA LLERA Humberto. Varona y el positivismo. En: Panorama de la filosofía cubana. www.filosofia.org/aut/001/1960hpg.htm. Consulta: 7 enero 2016.

RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ Pedro. El pensamiento filosófico cubano y latinoamericano. Universidad de Oriente. http://www.monografias.com/trabajos78/primeras-ideas-filosoficas-cuba/primeras-ideas-filosoficas

MARTÍ José. Carta a Fermín Valdés Domínguez el 1 de mayo de 1894.

GONZÁLEZ CADALSO Neise Calixto.. Pensamiento filosófico de José Martí. (2009, octubre 21) http://www.gestiopolis.com/pensamiento-filosofico-de-jose-marti/

PELÁEZ RAMOS Gerardo. Julio Mella y el movimiento aprista peruano. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=177806. Febrero 2016


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[1] Doctor en sociología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima. Profesor de las Universidades Nacional Mayor de San Marcos y Pontificia Universidad Católica del Perú. Autor de los libros: Retorno a la guerrilla (Achebé ediciones 2015); Justicia social política social (Derrama Magisterial 2015) y Mito y Utopía (Achebé ediciones, 2013)

[3] CAMACHO ASSEF Volfredo; PINEDA FOLGOSO Leonel; BARREDO GARCÉS Carmen. La filosofía educativa cubana como vanguardia de nuestras luchas revolucionarias. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm Febrero 2016.

[4] TORRES CUEVAS Eduardo, LOYOLA VEGA, Eduardo. Historia de Cuba.
[5] Volfredo Camacho Assef; Leonel Pineda Folgoso; Carmen Barredo Garcés. La filosofía educativa cubana. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm. Febrero 2016
[6] El Pensamiento de Félix Varela. Electivo, liberador y creador. En: Cubadebate http://www.cubadebate.cu/especiales/2015/09/09/el-pensamiento-de-felix-varela-electivo-liberador-y-creador. Febrero 2016
[7] Piñera Llera Humberto. Varona y el positivismo. En: Panorama de la filosofía cubana. www.filosofia.org/aut/001/1960hpg.htm. Consulta: 7 enero 2016.
[8] RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ Pedro. El pensamiento filosófico cubano y latinoamericano. Universidad de Oriente. http://www.monografias.com/trabajos78/primeras-ideas-filosoficas-cuba/primeras-ideas-filosoficas

[9] MARTÍ José. Carta a Fermín Valdés Domínguez el 1 de mayo de 1894.
[10] GONZÁLEZ CADALSO, Neise Calixto. Pensamiento filosófico de José Martí  http://www.gestiopolis.com/pensamiento-filosofico-de-jose-marti/
[11] PELÁEZ RAMOS Gerardo. Julio Mella y el movimiento aprista peruano. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=177806. Febrero 2016 

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